© Sergio Monedero. Todos los derechos reservados.

Sobre mí

Soy Sergio Monedero. No soy plenamente consciente de cuando comenzó exactamente el gusanillo por la fotografía, pero sí que fue hace bastante tiempo. Y también soy consciente de que una vez llega es difícil que te abandone.

Era la época analógica, tengo recuerdos de una cámara colgada en mi cuello siendo un crío. Los encuadres, el click del disparador y tantas otras cosas que hacían del acto fotográfico algo muy especial, algo en cierto modo mágico.

Tras comenzar de forma autodidacta doy el paso a diferentes escuelas para seguir formándome. Es allí donde tengo la oportunidad de aprender de los referentes; con Gonzalo Azumendi aprendí a relacionarme diferente con las personas  y quitar complejos, entendí mejor el cuerpo humano con Rafael Roa, la búsqueda contínua de la luz con Gueorgui Pinkhassov, el valor de una buena edición con Rafa Badia, que ser fotógrafo implica curiosidad por lo que nos rodea y que exige enriquecimiento con diferentes disciplinas de la mano de Jose Manuel Navia...

Y esa pasión por la fotografía es la que me mueve, la pasión por las personas y por las historias que hay tras ellas.

Sobre el retrato

El retrato es mí gran motivación, también un gran reto. En la misma medida que es hermoso lo definiría como altamente complicado.

Creo que se trata de contar una historia, la historia que toda persona tiene detrás. De hablar con tiempo y sinceridad sobre sus pasiones, sus miedos, sus deseos, la mochila que en definitiva todas las personas tenemos y que nos hacen únicas.

Fotografiar una persona exige trabajo y dedicación pero sobre todo una relación sincera entre modelo y fotógrafo, una relación de igual a igual para conocerse un poco mejor y conseguir esa fotografía única para toda la vida. Quid pro quo.

Mirada

Se trata de mirar siempre más allá

Pasión

Sentir de verdad eso que estás haciendo

Cerebro

Antes que con la cámara estás haciendo fotografía en tu cabeza

Empatía

También es ponerse en el lugar del retratado